Perece que tienen cara de imbecil todo aquello con los ojos volteados hacia sí mísmo en un tiempo presente. El idiota que no sabe quién es se llama, desde los tiempos de salvador Austero, "capitán granizo".
Con las rodillas entumidas, la espalda curva, y una ceguera abstracta acontenció el primer suceso. No lo logró porque no lo lograría nunca. No. Sístole Púrpura.
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